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Dos creencias contrarias, y ninguna de las dos es del todo cierta
“Yo soy su madre, puedo viajar con mi hijo cuando quiera.” “Sin el permiso notariado del padre, ningún niño puede subir a un avión.” Ambas frases circulan constantemente entre la comunidad latina en Nueva York, dichas con total seguridad, y ninguna de las dos describe correctamente lo que exige la ley. ⚖️
La verdad está en un punto intermedio que depende de detalles específicos: quién tiene la custodia legal, qué dice el acta de nacimiento, si existe una orden judicial vigente, y hacia qué país se dirige el viaje. En Notaría Mundo Latino, en 3103 51st Street, Woodside, Queens, New York 📍, escuchamos ambas versiones todas las semanas, y ambas terminan generando el mismo problema.
Ninguna de las dos creencias es producto de la mala fe. Ambas nacen de experiencias reales de otras personas, contadas de boca en boca, donde lo que le funcionó a un vecino se repite como regla universal para cualquier familia.

¿Puede un menor viajar con un solo padre? Esto dice la ley
La primera creencia: “soy su padre o madre, puedo viajar sin nada más”
Un padre con custodia legal y sin restricciones judiciales puede, en efecto, viajar con su hijo sin necesitar autorización del otro padre para cruzar la frontera de salida de Estados Unidos. La ley estadounidense no exige, por sí sola, un permiso notariado para eso.
El problema aparece del otro lado del viaje. Muchos países exigen, en su propia legislación migratoria, que un menor que llega sin ambos padres presente una autorización del padre ausente. Colombia, Ecuador y República Dominicana tienen requisitos específicos que un padre viajando solo con su hijo debe cumplir.
También existen situaciones domésticas donde esta creencia falla: si existe una orden de custodia que restringe la salida del menor, viajar sin esa autorización puede convertirse en un problema legal serio. Hemos visto casos donde una madre, convencida de que “por supuesto puedo viajar con mi propio hijo”, descubrió en el aeropuerto una orden judicial casi olvidada que exigía notificación previa. El vuelo tuvo que cancelarse esa misma tarde. ✈️
Y hay un tercer matiz: las aerolíneas cada vez preguntan más sobre la situación familiar del menor, sobre todo si el apellido no coincide con el del adulto que lo acompaña.
La segunda creencia: “siempre se necesita permiso notariado, sin excepción”
Cuando ambos padres tienen custodia compartida sin restricciones y viajan juntos, no existe ningún requisito adicional entre ellos. El permiso se vuelve relevante específicamente cuando el menor viaja sin uno de los padres, o con un tercero como un abuelo o tío.
También existen casos donde un padre falleció o donde legalmente se le retiró la patria potestad. Un caso distinto, pero igual de común, es el del padre ausente sin proceso legal formal, ahí la ausencia informal no equivale, ante la ley, a la pérdida formal de esa patria potestad.
La rigidez de “siempre se necesita, sin excepción” también ignora que cada país de destino tiene reglas propias.

Cómo saber cuál situación aplica a tu caso
Determinar qué necesitas depende de tres preguntas: si ambos padres viajan juntos, si existe una orden judicial que restrinja la salida del menor, y cuál es el destino específico del viaje.
Muchas familias llegan después de haber asumido, sin verificar, cuál creencia aplicaba a su caso. Ninguno de los dos resultados es agradable: uno implica gasto innecesario, el otro un viaje familiar arruinado en plena fila de migración. 😔
¿Tienes un viaje próximo con tu hijo y no sabes qué necesitas exactamente?

Lo que hacemos distinto en Notaría Mundo Latino frente a esta pregunta
No aplicamos ninguna de las dos creencias como regla general. Revisamos tu situación específica antes de decirte si necesitas un permiso de viaje y qué debe contener exactamente.
Si existe una orden judicial, la revisamos contigo antes de asumir que el viaje está permitido o prohibido. Si el otro padre está ausente sin proceso legal formal, te explicamos las alternativas reales disponibles.
Al final, ninguna de las dos frases con las que empezamos este artículo es del todo falsa ni del todo verdadera. Verificar antes de viajar, con tiempo suficiente, sigue siendo la única forma real de proteger tanto al menor como a quien lo acompaña.